la comida deliciosa y el servicio super bueno. encantados con todo como siempre, es buen restaurante y ha mantenido su calidad y servicio
Sobre el restaurante
Calle 59 con Samuel Lewis, Edificio Kenex Plaza, piso 11 - Obarrio - Panamá
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SERVICIOS
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Reseñas
(3.1K reseñas)Precio por persona de: Entrada + Plato principal + bebida SIN ALCOHOL
Precio = Entrada + Plato principal + Bebida SIN ALCOHOL
anoche fuimos a cenar con unos amigos. restaurante lleno, comida excelente. pero lamentablemente por el alto sonido de la música y el ruido de la gente, el ambiente era muy estresante. nadie podía hablar sino gritar para escucharnos. los saloneros apurados porque era demasiada gente. acompañado con la falta de atención no captaban el pedido ya que no podían escuchar nada. les dijimos que por favor le bajen a la musica al cual nos respondieron que no podían porque estaba programado no lo podían tocar. un restaurante muy rico, caro pero al cual no volvere porque no hay ambiente creado para tener una velada amena
Primero que nada el lugar es bellísimo. Moderno, cómodo, con terraza externa cuando el clima lo permite. Un bar completo sino y excelente atención. Cada vez que vamos pedimos diferente y nunca decepciona. En esta ocasión todos is platos fueron excelentes. Makoto house salad, Shishito peppers, Spicy Brussel sprouts, Kobe hot stone y el Branzino al horno. Para repetir y explorar. Altamente recomendado.
Mucho "hype". La verdad es que para un supuesto "upscale dining experience" Makoto se queda corto. El lugar tiene una decoración bonita superficialmente. Una decoración profesional y efectiva hubiese tomado en cuenta las necesidades acústicas de un lugar con este uso. Cuando está lleno, como anoche, es imposible mantener una conversación con sus compañeros de mesa sin gritar o inclinarse hasta el oído del otro para ser escuchado, o levantando la voz ostensiblemente. La presentación de la mesa también es inconsistente con la propuesta estética y funcional del lugar. Al solicitar cubiertos, estos son instalados donde caigan, sin estilo ni forma. Para el postre solo una simple cuchara, cosa insuficiente para comer moshi por ejemplo, que al igual que muchos postres requiere el uso de tenedor y cuchara. Aunque admito que vivimos en un mundo donde la regresión y pérdida de las buenas costumbres y urbanidad hacen que falte poco para que comamos como cavernícolas, con los dedos y con gruñidos. Los waiters vestidos con jeans y zapatillas no se ven modernos como supongo que era el concepto detrás de ese "uniforme": se ven simplemente mal vestidos. No es su culpa sino de quien los administra que supongo también los ha instruido a hacer una sobre-venta de los platos, explicando todo con tanto detalle que pareciera que consideran a todo cliente un ignorante total en materia gastronómica. Las órdenes que tienen de revisar que la mesa esté limpia y seca en todo momento los lleva a pasar entre dos personas conversando a para un trapo sobre la mesa para secar el agua condensada de los vasos. No es para tanto. La comida está bien pero no para sobreexcitarse. En particular los uni del Uni Udon pasaron, saludaron y se fueron sin dejar rastro de color o sabor. Los shitake estaban muy salados y el risotto con "trufas" deben sus trufas a un tímido chorrito de aceite trufado vertido delante del cliente para que no pregunte luego dónde están las trufas. La cuenta es alta para una experiencia con gusto a poco.
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