Te reciben palmeras y el verdor de árboles que inmediatamente te hacen trasladarte al caribe panameño. Recomiendo la terraza para disfrutar el ambiente, cuentan con mesas en el área de afuera, piscina, área interna, un reservado con capacidad aproximada de 35 personas con barra privada y una piscina. Para empezar deben probar los bragadas de mero, el mero al grill acevichado y no perderse los wantones. De plato fuerte para nosotros la estrella fue el arroz meloso, también tiene un pulpo a la brazas sobre una cama de ñame que explotará sus sentidos. Al momento del postre difícil decidirse entre la piña y el mouse de cacao, así que les recomiendo ambos. Muy buena atención por parte del personal... y el dato secreto es que pidan el picante de la casa, también lo venden para llevar.
¡Muchísimas gracias por tu comentario Walkiria! Nos alegra saber que disfrutaste tanto la experiencia y el ambiente. Será un placer recibirte nuevamente para seguir sorprendiéndote.
