El lugar es muy bonito y la comida deliciosa, pero para ir durante la semana. Se recomienda NO IR LOS FINES DE SEMANA o, en caso de ir, ir MUY temprano. Es muy problemático desayunar los fines de semana… el lugar es pequeño y compacto, con lo que al estar lleno está lejos de ser un lugar agradable y tranquilo con el bullicio y las mesas tan pegadas. Además, entre las personas que llegan para llevar, el personal está desbordado. Hay tanto ruido que hay que elevar la voz, con lo que en todas las mesas se termina casi gritando y uno termina involucrándose en las conversaciones de las mesas al lado. El estacionamiento es problemático, no hay donde dejar el carro en la plaza. Hay que reservar con anticipación, porque no hay lugar donde sentarse.
Sobre el restaurante
Calle 68 Este, Plaza Corner 68 - San Francisco - Panamá
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SERVICIOS
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Reseñas
(231 reseñas)Precio por persona de: Entrada + Plato principal + bebida SIN ALCOHOL
Precio = Entrada + Plato principal + Bebida SIN ALCOHOL
La comida es muy rica. Los panes, ¡deliciosos! La decoración es preciosa. El único detalle es que el lugar es muy, pero muy, pequeño. Las mesas están amontonadas, a 50 cm de distancia, y son pequeñas, es difícil estar cómodos y más difícil aún que sea un espacio íntimo para hablar y compartir.
El lugar algo pequeño (me toco compartir mesa con varias personas) pero bonito y minimalista. Sus panes, a pesar de ser de masa madre, saben casi igual a un pan de levadura comercial. Cuando fui, probe su tostada con pera caramelizada y sus pancakes con mermelada de frutos rojos. La tostada muy buena y los pancakes estaban TAN esponjosos (jamás había comido pancakes así), pero admito que sabían igual a un pancake normal, tenia MUY poca mermelada y sentía que era una porción pequeña también. Aparte, me lleve 4 panes dulces a casa. Estaban bien, nada WAO. Creo que este lugar es mas para personas que ven importante que sus panes sean de masa madre (ej.: intolerantes al gluten).
Un lugar Totalmente diferente en Panamá lo único malo es que es muy pequeño y es bastante limitado el acceso pero sus panes valen la pena iniciamos con un te de lavanda buenísimo y unas tostadas francesas que estuvieron 10/10 y para llevar un pan brioche con un toque dulce con miel sin duda volvería estuvo excelente y buena atención
descubrí krume en 2020, en plena pandemia, me hice fan de sus panes de masa madre, los pedia semanalmente por delivery hasta el sol de hoy, ahora que tienen cafetería disfruto mucho pasar por mis panes de la semana, tomarme un café y dejarme sorprender por su pasión por la panadería austriaca.
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