Ayer pasé con un amiga por un desayuno, no esperábamos una atención tan mala y con las dos personas que se encontraban atendiendo, teníamos que levantarnos y entrar para pedir agua, nunca pasaron para rellenar, no pasaban a recoger los platos , las muchachas tenían una cara de amargadas desde la mañana lo cual no es lo correcto para ningún atención al cliente y menos en un restaurante. Definitivamente que aunque la comida estuviese al 100% bien jamás volvería.
Me gusta
