restaurante de comida italiana buena, la atención excelente. la pizza diavola buena. la carbonara sabrosa lugar bueno para ir en grupo.
¡Te va a Interesar!
Sobre el restaurante
Oceanía Business Plaza, torre 1000 y 2000 PB - Punta Pacífica - Panamá
Ver mapa
Amex · Visa · MasterCard
SERVICIOS
Menú
Reseñas
(356 reseñas)Precio por persona de: Entrada + Plato principal + bebida SIN ALCOHOL
Precio = Entrada + Plato principal + Bebida SIN ALCOHOL
Tenía meses queriendo venir a este lugar que ya está en boca de todos los foodies de verdad en Panamá. Y te digo algo más: conozco a los socios, y no estamos hablando de improvisados. Son restauradores con historia, con calle, con éxitos reales en esta ciudad tan competida. Por eso, cuando finalmente crucé la puerta de Ricominciare, entendí que no era hype: era destino. El nombre lo dice todo. No creo que ni la mejor empresa de marketing del planeta pudiera haber escogido uno mejor: “Ricominciare”, que en italiano significa “volver a empezar”, “recomenzar”, “empezar de nuevo”. Y además de sonar hermosamente italiano, a mí me recordó de inmediato esa idea de que “rico manjar es… al ricominciare”: cuando algo está tan bueno que lo único que provoca es volver a empezar el viaje desde el primer bocado. Conociendo sus raíces italianas auténticas, el concepto cobra todavía más sentido: esto es un regreso consciente a lo esencial, a lo que nunca debió perderse. Aquí se siente un movimiento claro de back to basics en la verdadera cocina italiana: ingredientes frescos, muchos traídos desde Italia, preparaciones simples y tradicionales, y una filosofía hermosa donde la materia prima habla en el paladar sin disfraces ni fuegos artificiales. Y ojo a este detalle que para mí marca la diferencia: muchos de sus productos son DOP (Denominación de Origen Protegida de Italia), ese sello que no solo garantiza procedencia, sino respeto por la tradición, el origen y la calidad. Eso se nota. Y se agradece. Y hablemos del lugar: un espacio elegante, donde se nota que cada detalle fue pensado desde el principio. De verdad, por momentos me sentí en Italia. La atención es otro nivel: una cortesía genuina, una intención clara de que tu experiencia sea única, y algo que siempre destaco porque para mí es un superpoder de un restaurante: cada mesero cuida tu mesa, incluso los que no te están atendiendo directamente. Ese “todos estamos pendientes” cambia todo. Bueno… ni hablar de la comida. Pedimos una pasta boloñesa: tan olvidada y a veces menospreciada, pero para mí es el verdadero termómetro de un restaurante italiano. Yo lo digo sin miedo: si no haces una boloñesa extraordinaria, no puedes hacer nada más bien. Y aquí la hicieron como debe ser: pasta al dente, salsa y carne en su punto, y un balance perfecto entre acidez, dulce y sal, sin aristas, redonda, elegante. De entrada pedimos la focaccia bianca con mortadella italiana La Santo Villani… una combinación extraordinaria. Y para cerrar con broche de oro, un tiramisú clásico con una presentación peculiar en un bol: estaba bastante bueno, aunque (opinión muy personal) no me gusta este postre en copas, tazones o boles. Aun así, terminó la noche en alto, como se suponía. Me fui muy contento, con la sensación de una velada realmente extraordinaria… y con una certeza: me tocará volver por más.
Buen ambiente, decoración, iluminación. Tiene área cerrada y abierta. Muy atentos los meseros. Pedí un Pulpo a la Luciana, me encantó, en su punto justo de cocción, una salsa de tomates naturales, acompañado de tres triangolos de pan de masa madre (23.00). Pedí una limonada de hierbabuena (5.50), pero lo único q sentí fue limonada natural con ramas de la hierba, por lo menos deben macerarla para q se sienta el sabor al beberla. Por lo demás, full recomendado.
Asegúrate de que tu información esté actualizada. Además usa nuestras herramientas gratuitas para encontrar nuevos clientes.
