Muy buena atención por parte de Harold, siempre atento, amable y dispuesto a recomendar las mejores opciones del menú. Su servicio realmente marcó la diferencia y nos hizo sentir muy bienvenidos desde el primer momento. El ambiente es muy agradable, cómodo y perfecto tanto para compartir en pareja como con amigos o familia. La comida estuvo deliciosa, con ingredientes frescos y excelente presentación. En especial los sushis, que fueron simplemente espectaculares: bien elaborados, con gran sabor y combinaciones muy acertadas. Sin duda, una experiencia excelente que dan ganas de repetir.