Es un restaurante pequeño, bonito decorado con lámparas y artículos turcos. Tiene área abierta y cerrada con a/c y TV. La comida me encantó, me sugirieron un plato con un poquito de cada comida tradicional, las hojas de uva o parra q tanto se ven en las novelas Turcas, exquisitas! Kibbe, arroz turco, falafe, pan pita ensalada fatoush, pincho, hummus, en fin, todo riquísimo, el té turco delicioso, regresaré la atención muy cálida y esmerada. Super recomendado.
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