Empiezo con lo que más me agradó: el ambiente, se sentía muy agradable, estaba lloviendo muy fuerte y ni se sentía. La comida bastante buena, buen sabor buena presentación, buenas porciones. Pedimos un together is better para compartir y si no comen tanto alcanzaría para 2. En la Atención todo estuvo normal, excepto al final… al dejar comida porque nos llenamos pedimos lo que quedó (que era bastante) para llevar, no sentía si el mesero se incomodo por esto pero simplemente llevó una vasija de foam y una bola y la puso en la mesa (no quiero pensar que de mala gana) y se fue. Procedí a servir la comida pero el restaurante estaba súper vacío, si acaso 2 mesas ocupadas y todos los meseros conversando entre ellos, hubiese sido un buen detalle, o llevarla para servirla o al menos ser más amable al llevar el envase. Pequeños gestos harían destacar más la atención. Sin duda vale la pena volver por la comida