El fin de semana pasado elegimos Casa Stizzoli para celebrar el cumpleaños de mi hija, ya que era uno de sus restaurantes favoritos. Éramos seis personas y, lamentablemente, la experiencia no estuvo a la altura de nuestras visitas anteriores. Llevaba un pequeño dulce de aproximadamente 6 x 4 pulgadas para cantarle cumpleaños. Antes de acudir intenté comunicarme varias veces con el restaurante para confirmar si estaba permitido, pero no obtuve respuesta. Al llegar, la anfitriona me informó que debía pagar $15 por descorche; cuando le expliqué que había llamado sin éxito, indicó que no habían contestado porque el restaurante estaba lleno, aunque durante nuestra visita no parecía ser así. Ante esta situación, preferí dejar el dulce guardado. Pedimos varios platos que ya conocíamos, pero la calidad fue inconsistente: la focaccia parecía haber sido refrigerada y luego recalentada, al igual que la pizza de pepperoni, y ambas quedaron sin terminar. Los espaguetis con mariscos tampoco tenían el sabor habitual, lo que nos hizo pensar que pudo haber algún cambio en la cocina. Como aspectos positivos, el risotto, la milanesa de pollo y los cócteles estuvieron bien preparados. Sin embargo, la atención fue irregular, pues la anfitriona y la mesera que inicialmente nos atendió dejaron de estar disponibles, y finalmente el bartender terminó encargándose de nuestra mesa. Al finalizar, considerando el consumo realizado, solicité amablemente si podían tener la cortesía de permitirnos usar el pequeño dulce sin cobrar el descorche, pero el encargado respondió que no. Aunque su trato fue cordial, considero que faltó flexibilidad y sensibilidad ante una celebración familiar. En una ciudad con una oferta gastronómica tan amplia, la calidad del servicio y la atención a este tipo de detalles hacen una diferencia importante. En conclusión, nuestra experiencia fue decepcionante y no recomendaría este restaurante para celebraciones familiares.
La picaña excelente! Muy recomendado para llevar a turistas, pueden pedir tour sobre la historia de La Compañía y admirar la arquitectura española, francesa y americana.
Una amiga me recomendó el lugar y vine hoy domingo con mucha ilusión, el comedor está arriba lo que es muy incómodo, a la mesera no le gusta subir por lo que nos sentimos “abandonadas” todo el tiempo, éramos 3 y sólo trajeron 2 cubiertos, de plástico, me tuve que comer mis costillitas con la mano y el agua llegó de último, mis almojábanos brillaron por su ausencia.
Buen ambiente, excelente servicio y muy rica comida. Fui con mis hijos y el novio de mi hija (3 hambrientos jóvenes!) y pedimos los nachos gratinados con pollo y un guacamole que estaba en su punto. Pedimos los Tacos Fiesta de plato principal y pensé que iba a ser poco para 4 personas, al final nos ganó y nos dió la oportunidad de probar casi todos los guisos. Les recomiendo el picante de la casa, sutil pero muy mexicano.
El mejor menú ejecutivo del área bancaria, los jueves de paella son mis favoritos, el menú incluye chicha, sopa (muy buena) y plato fuerte. El estacionamiento es un poco complicado pero siempre hay alguien que te ayude. El servicio puede mejorar. No se pueden ir sin pedir un churro de manjar blanco.
Fuimos para el almuerzo familiar del domingo, el restaurante estaba lleno pero nuestra mesa reservada por lo que no tuvimos que esperar, en 5 minutos la sangria ya estaba en la mesa, en 15 minutos ya la entrada, unos involtini de berenjena muy ricos, en 30 minutos ya estábamos comiendo, mi papá amo su salmón y mas la pasta rosada que lo acompañaba, mi mamá pidió las pasta del día con salchicha casera que también estaba muy buena, mi trio de raviolis lo recomiendo, se notaba que eran caseros.
Casa Stizzoli
El fin de semana pasado elegimos Casa Stizzoli para celebrar el cumpleaños de mi hija, ya que era uno de sus restaurantes favoritos. Éramos seis personas y, lamentablemente, la experiencia no estuvo a la altura de nuestras visitas anteriores. Llevaba un pequeño dulce de aproximadamente 6 x 4 pulgadas para cantarle cumpleaños. Antes de acudir intenté comunicarme varias veces con el restaurante para confirmar si estaba permitido, pero no obtuve respuesta. Al llegar, la anfitriona me informó que debía pagar $15 por descorche; cuando le expliqué que había llamado sin éxito, indicó que no habían contestado porque el restaurante estaba lleno, aunque durante nuestra visita no parecía ser así. Ante esta situación, preferí dejar el dulce guardado. Pedimos varios platos que ya conocíamos, pero la calidad fue inconsistente: la focaccia parecía haber sido refrigerada y luego recalentada, al igual que la pizza de pepperoni, y ambas quedaron sin terminar. Los espaguetis con mariscos tampoco tenían el sabor habitual, lo que nos hizo pensar que pudo haber algún cambio en la cocina. Como aspectos positivos, el risotto, la milanesa de pollo y los cócteles estuvieron bien preparados. Sin embargo, la atención fue irregular, pues la anfitriona y la mesera que inicialmente nos atendió dejaron de estar disponibles, y finalmente el bartender terminó encargándose de nuestra mesa. Al finalizar, considerando el consumo realizado, solicité amablemente si podían tener la cortesía de permitirnos usar el pequeño dulce sin cobrar el descorche, pero el encargado respondió que no. Aunque su trato fue cordial, considero que faltó flexibilidad y sensibilidad ante una celebración familiar. En una ciudad con una oferta gastronómica tan amplia, la calidad del servicio y la atención a este tipo de detalles hacen una diferencia importante. En conclusión, nuestra experiencia fue decepcionante y no recomendaría este restaurante para celebraciones familiares.
El Santuario (Hotel La Compañía)
La picaña excelente! Muy recomendado para llevar a turistas, pueden pedir tour sobre la historia de La Compañía y admirar la arquitectura española, francesa y americana.
Céntrico Atypical Steakhouse
Buena comida, ambiente y servicio pero los precios por plato altos y con pocas opciones para escoger algo intermedio. La carne espectacular.
El Mesón del Prado
La mejor sopa de mariscos de Panamá, acompañada del sándwich de pernil que en casi 30 años sigue siendo mi favorito.
Makoto
El sushi más fresco de la ciudad! El Frosty Rice recomendado 100%. El Baked Alaska relleno de sabores misteriosos que deleitan el paladar.
4 Bistro
Una amiga me recomendó el lugar y vine hoy domingo con mucha ilusión, el comedor está arriba lo que es muy incómodo, a la mesera no le gusta subir por lo que nos sentimos “abandonadas” todo el tiempo, éramos 3 y sólo trajeron 2 cubiertos, de plástico, me tuve que comer mis costillitas con la mano y el agua llegó de último, mis almojábanos brillaron por su ausencia.
Agave Azul
Buen ambiente, excelente servicio y muy rica comida. Fui con mis hijos y el novio de mi hija (3 hambrientos jóvenes!) y pedimos los nachos gratinados con pollo y un guacamole que estaba en su punto. Pedimos los Tacos Fiesta de plato principal y pensé que iba a ser poco para 4 personas, al final nos ganó y nos dió la oportunidad de probar casi todos los guisos. Les recomiendo el picante de la casa, sutil pero muy mexicano.
Churrería Manolo (Obarrio)
El mejor menú ejecutivo del área bancaria, los jueves de paella son mis favoritos, el menú incluye chicha, sopa (muy buena) y plato fuerte. El estacionamiento es un poco complicado pero siempre hay alguien que te ayude. El servicio puede mejorar. No se pueden ir sin pedir un churro de manjar blanco.
DaFranco
Fuimos para el almuerzo familiar del domingo, el restaurante estaba lleno pero nuestra mesa reservada por lo que no tuvimos que esperar, en 5 minutos la sangria ya estaba en la mesa, en 15 minutos ya la entrada, unos involtini de berenjena muy ricos, en 30 minutos ya estábamos comiendo, mi papá amo su salmón y mas la pasta rosada que lo acompañaba, mi mamá pidió las pasta del día con salchicha casera que también estaba muy buena, mi trio de raviolis lo recomiendo, se notaba que eran caseros.
Machu Picchu
Comida peruana casera, el mejor chupe de camarones y el mejor Pisco Sour de Panama, mi familia y yo lo recomendamos.