Fuimos a almorzar y pedimos el menú ejecutivo ($8,50), pero la experiencia no fue del todo satisfactoria. La comida principal llegó fría, lo que afectó bastante el disfrute del plato. Otro punto negativo fue la disponibilidad del menú: de la cazuela de mariscos solo quedaba una porción, por lo que mi esposo tuvo que cambiar su pedido a lomo de cerdo. Las entradas estuvieron buenas y el postre también fue agradable, aunque tardaron bastante en traerlo, lo que hizo más larga la espera innecesariamente. Ojalá puedan mejorar la logística, mantener la comida caliente y asegurar la disponibilidad completa del menú. El lugar tiene potencial, pero necesita mejoras importantes.
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