He visitado este restaurante varias veces y siempre me sorprende la calidad de la comida y la calidez de los meseros. Los platos son deliciosos, el ambiente es acogedor, y sin duda es un lugar al que siempre quiero volver.
Esta vez pedimos de entrada un CARPACCIO DI MANZO: nunca había probado el carpaccio y estaba delicioso, la carne de buena calidad, fresca, sabores muy balanceados y con un pan ligero, crocante y con mucho sabor.
Los platos fuertes fueron la LASAGNA TRADIZIONALE muy abundante y deliciosa como siempre.
RISOTTO DI OSSOBUCO: El arroz con mucho mucho sabor, el osobuco se deshacía de lo suave. Se convirtió en mi plato favorito.
Les recomiendo que prueben la coctelería, de verdad están todos deliciosos.
Roma nunca falla, deben visitarlo! y lo mejor de todo es que los precios están accesibles y los fines de semana hay valet parking.