Hoy pasé por Nazca 21, área bancaria. Un lugar muy agradable y súper relajante, para pasar un tiempo con uno mismo o en compañía. En realidad no pretendía comer allí, sin embargo, en la entrada, el encargado muy cordialmente me invitó a pasar y me sugirió varios platillos del menu. El cual se ve bastante variado y rico, y los precios no están para nada mal. Me decidí por una Parihuela de Mariscos (Chica) la cual es una delicia.. Con el picante que ofrecen y un poco de limón.. Pasa a nivel dios. El ambiente muy relajador, con música peruana instrumental de fondo y una atención personalizada hace de Nazca 21 un lugar digno de regresar.. Tanto solo, como acompañado 100/10. Excelente..
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