Tengo opiniones encontradas con este lugar, por un lado, los platos fuertes exquisitos, buenos sabores acentuando como debe ser los frutos del mar (arroz de mariscos, y pulpo de en salsa fuego 100% recomendados). En las entradas, comienza el contraste de lo que debería ser una experiencia exquisita de inicio a fin, fatal el trío de carpaccio, el salmón ahumado nada fresco y parece haberlo sacado del empaque regular al plato, para el olvido e imposible de recomendar esta entrada, de las entradas la única rescatable fue la cazuela de mariscos. Respecto al ambiente, baños con muchas oportunidades de mejora en lo funcional (sin agua para bajar el inodoro y sin papel o aire para secarse las manos). La animación estuvo buena, tal vez, el volumen del audio excesivo para el tamaño del local.