No hay opción de parking, si el lugar está lleno te debes parquear en la acera, que no es permitido o en el centro comercial de enfrente donde los dueños de esos locales se molestan y te arriesgas a que le hagan algún daño a tu carro. A 2 pasos de entrar, dos "supuestos seguridad" te detienen y te revisan todo sin darte ni las buenas noches y menos sin explicarte por qué lo hacen. El servicio está bien pero la comida no te deja sensaciones de querer volver. Un lugar para visitarlo una vez y no volver más.
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