Almorcé sola en este grato lugar, debo confesar que es mi lugar favorito en este hermoso país! Me dieron una hermosa y discreta mesa. Ordené la pesca del día que consistió en una deliciosa corvina a la brasa y adicionalmente, ordené la ensalada de la casa. A simple vista, las porciones tienden a reflejar un "tamaño bastante gourmet", pero en realidad, son generosas. Como postre, por sugerencia del Sr. William, un pie de limón delicioso, con flores comestibles como decoración y una reducción de fresas, deli. Buen cierre! El servicio estuvo de ensueño! Clap clap!
