Decidimos pasar por aquí para el día del padre, para que mi papá probara su comida ya que nunca había ido, él pidió un One Pot y le encantó, yo pedí las alitas de WingsWeek y literalmente estaban para chuparse los dedos de lo rica que estaban, ojalá las dejen en el menú, algunos platos estaban un poco simples pero con todos los experimentos qué aquí hacen, siempre vale la pena darse una vuelta para probar los platos. Ese día el restaurante estaba lleno y como que no habían suficientes meseros pero por lo menos la comida salió rápido.



