Para ser un restaurante que debe mostrar al turista lo mejor del país en infraestructura está MUY descuidado, la ventilación en la parte inferior es escasa, no se si aquel día tenían algún problema con los aires acondicionados; el patio interior necesita una mano de pintura, da la impresión de un local abandonado que le colocaron mesas y sirven comida. La comida es muy buena, probamos el ceviche, unas frituras de yuca con queso, el guacho es delicioso y una pizeta de salmón también muy buena! El personal es muy amable y dan un muy buen servicio.




