El local cuida las medidas de bioseguridad. A nuestra llegada el restaurante estaba lleno, pero rápidamente nos consiguieron una mesa. No soy muy fanático de las comidas rápidas pero tocaba probar el lugar. Pedimos los boneless, ya que me pareció lo más saludable que tenían. Los boneless tenían una corteza crujiente y teníamos 4 diferentes salas para degustarlas. Los anillos de cebolla me parecieron perfecto, secos, crujientes y muy buenos. Los Nachos no llenaron mis expectativas. la limonada de hierbabuena estaba muy bien equilibrada.




