Extraordinario! Es de lo mejor que hay en Panamá! Esta vez pedimos el makoto tartare, diferente, sobre una galletilla de arroz, exquisito! Tbm pedimos la cobia y los edamames clásicos, deliciosos! En en el plato fuerte nos fuimos por la lobster robata y tenía una salsa blanca y estaba deliciosa! Y lo más rico fue el branzino, que q tenía un sabor inigualable y para aderezarla, tenía una salsita de ajo y limón y de acompañamiento fueron una vainitas con ajo, estaban de otro mundo! Finalmente el postre fue el pudin de mango con helado de té verde y coco, sabores delicados y refrescantes!! Luego pasamos al undercover bar, q es hermoso!! Sigo recomendando este restaurante! Mágico!!
