Fuimos a probar como muchos la hamburguesa del BW, la misma tiene buen sabor pero mis expectativas era muy altas, sin duda es una burger con ese toque afro, el bacon de rabito que sonaba brutal en la descripción, al comerla casi no lo sentí. Por otro lado algo que no me gustó es que se supone que la creación para el BW es algo especial, sin embargo esta hamburguesa forma parte del menú del restaurante. No me parece, lo siento. El sitio es pequeño pero acogedor. Casi no hay parking como la mayoría de los lugares en San Francisco.


