Este lugar es peculiar, pues el menú cambia tal cual su nombre, con lo que el chef tenga en la cocina. Entras, pides, pagas y te sirven en menos de diez minutos. La comida es panameña gourmet fusión. Los platos que comí fueron el concolón, muy bueno con una salsita de tomate; siu mai muy rico, quees todo un ritual con una salsa a base de siracha, wasabi, limón y lo acompaña un caldito con cebollina para limpiar el paladar, son grandesy la porción generosa; unos macarrones con wantón, lengua y plátano. Otro plato fue un emparedado de ostión que el Chef José sacó del estadio, el sabor es muy bueno, el mejor plato del día. Las cerveza que acompañó fue una Veranera de Cervecería Central.

