Fui con mi familia a cenar para el día de la madre. Realmente no me arrepiento de haber ido. Todo estuvo súper rico desde la entrada, el plato fuerte hasta el postre. Yo pedí una corvina que venía con una salsa de camarones, súper deliciosa. El servicio fue muy rápido. El mesero Felix nos atendió excelentemente. Sus recomendaciones fueron muy atinadas y siempre estuvo pendiente de todo. Definitivamente volvería.
