No había ido en muchos años, ahora es mucho más grande y está muy bonito. La comida sigue siendo muy buena y las porciones también, fuimos un grupo de 7 y todo lo que se probó en la mesa estuvo bueno, desde la entrada con el tartar de atún que estaba delicioso o mi plato fuerte que fue la corvina pasión, el risotto de espárragos estaba para morirse y el lava cake, sin palabras.




