Es un restaurante pequeño e informal, especialistas en comida afroantillana con toques del chef. La atención es muy buena, como el menú es corto, la mesera te explica cada uno de los platos y las ofertas. De entrada ordene un Saus (3.00 x1) , de plato fuerte pulpo con jengibre y coco acompañado de patacones (14.00) y de bebida Sari con jengibre (3.50). Los sabores muy ricos, la chicha deliciosa, pero la porción del pulpo es tan pequeña, q más parece una entrada que un plato fuerte, esa parte fue bastante decepcionante. Ojalá mejoren las porciones. Regresaría a probar otros platillo.


