Fui con mi familia a almorzar. El restaurante es pequeño pero muy acogedor. La decoración le da un ambiente muy peruano. Pedimos unas cervezas Cuzqueñas. Venían bien frías y en vasos fríos. De entrada pedimos pulpo al carbón: exquisito. De plato principal pedimos el arroz chaufa y el piqueo especial. Ambos estaban buenísimos! Las porciones son generosas. La atención del mesero fue muy atenta y el pedido llegó muy rápido. Definitivamente volvería a este lugar!
