fue una experiencia maravillosa... desde la entrada hasta el postre...el camarero fue muy atento e hizo unas excelentes recomendaciones. el ambiente fue perfecto para poder compartir un rato muy bonito con mi mamá. de seguro regresamos. mi única observación a manera de que mejoren es que a pesar que el lugar no estaba lleno...estimo que un 60% de mesas ocupadas...los meseros se notaban algo enredados...de hecho tuvimos que recordarles sobre bebidas que habíasmos pedido...nos tomó unos minutos encontrar que nos atendieran para pedir un café y no logramos que pasara algún mesero...o sea que no pedimos el café. Al momento de traer los platos yo esperaría que sepan quién pidió tal o cual plato...no pararse a preguntar con los platos en mano...Hasta pudiera decir que se veían cortos de personal pero lo dejo hasta ahí...solo que tomen nota para corregir...gracias otra vez por la velada.
