Aquí los platos fuertes son muy buenos pero algunas entradas tienen sobreprecio para la calidad, sabor y tamaño de la porción. Usualmente el personal es atento pero en mi última visita me toco pedir nuevamente las bebidas calientes de la mesa tres veces (la tercera al ver que había pasado casi media hora y no llegaban). Será que eso del mesero despistado es un virus que transmite un mosquito? Pasa demasiado en Panamá y ni los lugares mas "finos" se salvan por lo visto.
1 Me gusta
