Un espacio acogedor, siempre que lo visito me siento como en familia con la grata atención del personal. La carta ofrece una propuesta cómoda para todos los gustos clásicos del paladar panameño... El menú degustación siempre es una grata sorpresa, realmente si se desea vivir la experiencia de Maito hay que tomar el degustación, ya que determina la evolución y creatividad que este restaurante tiene para ofrecer. El diseño y el espacio ofrece una propuesta limpia, fresca... Sin necesidad de accesorios y lujos extras, e innecesarios, que opaquen el foco real que es la comida y servicio.
