Fuimos a celebrar el día del padre con la familia, y fue una magnifica elección este restaurante . De entrada pedimos pulpo a la gallega y calamares al ajillo: EXCELENTES! La textura y sabor inigualables. De plato fuerte pedimos una paella, filete de pescado con hongos y cebollas salteadas, pulpo al ajillo.con papa asada, corvina a la vasca con arroz blanco, todo muy sabroso y con sabores espectaculares. De postre pedimos tres leches el cual venía en una copa cubierto de manjar, deli, deli. El otro postre fue flan de la casa, pero estaba bastante sonso. Realmente lo recomiendo. El ambiente muy agradable y los meseros muy atentos.
