Estuvo bien, pero nuestras expectativas eran mayores. De entrada probamos las canastas de patacones con ropa vieja y lechon (estuvieron bien). De plato fuerte un congris de porotos negros acompañado de patacones, ensalada u lechón (bien) y de postre un hojaldre (bueno). Volveré pero a probar el sándwich cubano, que me dio la impresión deben ser mejores.

