Un sitio bastante popular por estos días y había que ir a probar. Lo bueno: la pizza es delgada, al horno, fresca, se siente el sabor bastante clásico e italiano, tienen buen tamaño, debo decir que me gustó pero no es la mejor pizza de mi vida. Lo malo: quizá tuvimos mala suerte pero la atención fue bien regular casi mala, pedimos agua 3 veces y no trajeron, al ultimo que pidió le trajeron pero solo a él, tardamos un poquito en decidirnos ya que muchas palabras del menú están en italiano y al llegar el mesero y decirle que nos diera 2 min mas se le notó la molestia, las pizzas no estaban calientes al llegar a la mesa. Adicional a todo esto cuando pides para llevar te cobran la caja, un insulto a mi parecer. La comida esta bien pero no creo volver.

