De las peores experiencias que he tenido en un restaurante en Panamá. La comida tardó 1h30 en llegar. Cuando finalmente llegó, estaba cruda. Los langostinos estaban claramente crudos. Los devolvimos y pedimos que los cocinaran bien en la sartén. Regresaron en 30 mins, con los mismos platos de langostinos CRUDOS simplemente recalentados en el microondas. Esto es un irrespeto al consumidor y una falta inmensa ante una regla fundamental de servicio de restaurante y de bioseguridad. La gerente de turno, junto a una de las meseras, atendieron el asunto y fueron muy amables. Gracias a ellas sentimos algún indicio de atención al cliente. Sin embargo del resto del staff y los cocineros no hay nada bueno que decir, por lo que califico muy desfavorablemente el servicio. Aún encima todo estuvo CARÍSIMO. Precio de alta cocina por una experiencia de submundo