Cuando llegamos a El Valle de Antòn me llamó la atención lo lleno que estaba el restaurante y dije Probemos allí, debe ser bueno. Solo pasé por dos pizzas para llevar. Mientras esperaba tuve la oportunidad de conocer al dueño, un Italiano amable y orgulloso de su comida. Una vez en el hotel probamos las pizzas: una de pollo y la otra Sficiosa (o algo asi). Riquisimassss. Ya entendi que lo que decia el señor era cierto. Pizza hecha en horno de leña es totañmente diferente. Por el sabor, definitivamente que regresaré…..


