Porción, calidad y precios excelentes. A eso hay que agregar el extraordinario trato de la Sra. Olga, quien te recibe como si fueras un sobrino que viene a visitar. Pedimos unos huevos rancheros en tortilla y un bistec a caballo espectaculares. El café es bueno e incluye refill. Definitivamente hay que volver, es el mejor lugar para desayunar en Boquete.
