Tuve la oportunidad de conocer este local en su etapa anterior, bajo otro nombre y dirección culinaria, y en aquel momento no logró consolidarse como una opción destacada. Afortunadamente, hoy vive una transformación notable al quedar en manos del Joseph Archbold, quien supo rescatarlo y devolverle vida con una propuesta clara, honesta y profundamente creativa.
La cocina de Archbold puede parecer, a primera vista, sencilla e incluso irreverente, pero ahí radica precisamente su mérito: convertir ingredientes tradicionales como el ñame y el zapallo en auténticos protagonistas, elevados a una categoría que él mismo define como “caviar”. El uso de hierbas cultivadas en casa aporta aromas, texturas y sabores que se integran de forma armónica y sorprendente, creando experiencias gastronómicas poco comunes y memorables.
La velada inició con los cócteles. El Tequila Sunrise resultó equilibrado y refrescante, pero el ron con piña ahumada merece una mención especial: una combinación magistral donde el ahumado, la fruta y el ron se funden de manera extraordinaria, posiblemente uno de los mejores tragos que he probado.
Como entradas, el hummus de zapallo y el mero al grill acevichado destacaron por su equilibrio, complejidad de sabores y una presentación impecable. En los platos fuertes, el pulpo a la brasa sobre cama de ñame con salsa de la casa se posiciona, sin duda, como la carta insignia: sencillamente insuperable.
El cierre fue a la altura de toda la experiencia. La piña ahumada sobre crema montada, delicada y nada empalagosa, logra un balance perfecto entre dulzura y frescura. El mousse de cacao, servido dentro del fruto y acompañado de galleta de concha de guineo, ofrece una auténtica explosión de sabores.
A todo esto se suma un servicio atento y profesional, música agradable a un volumen adecuado y un acogedor ambiente de jardín que invita a quedarse. Por estas razones, no dudo en otorgarle una calificación de 100/100.
Apoyemos iniciativas como esta: jóvenes que se atreven a innovar, a dignificar productos considerados “simples” y a demostrar que con vocación, creatividad y compromiso, todo es posible.
Probamos el menú ejecutivo, muy completo, con la calidad que nos tiene acostumbrados el local, muy buena relación precio/cantidad/calidad y con excelente servicio
Llegamos a las 8:15, solo dos mesas ocupadas las cuales ya estaban servidas. Pedimos 2 platos de mariscos mixtos con papas fritas. Los platos llegaron a los 40 minutos de haber realizado el pedido, el acompañamiento llegó 15 minutos más tardes que los platos principales y nos sirvieron patacones con ensalada y no papas fritas como habíamos pedido, para finalizar, las bebidas llegaron 10 minutos más tarde que el acompañamiento. Aunque la sazón es buena, nuestros platos de marisco llevaron 2 (DOS) camarones cada uno. La relación precio/valor pésima!!! Eliminado de mi lista.
Tenía pendiente visitar este restaurante y créanme que valió la pena. Es un ambiente romántico y delicado, decoración sencilla pero de muy buen gusto y con un techo de vidrio que nos permitió disfrutar de la lluvia de una manera muy especial, tambien tiene una linda terraza. De entrada pedimos tortilla española deliciosa y con el centro húmedo (como deben ser las tortillas), al igual que las croquetas de pollo, delicadas y cremosas; como principal Paella de Mariscos, sin nada que objetar al plato, arroz en su punto, sazón espectacular y la cantidad precisa de mariscos.
Para tomar, Sangría Blanca ni muy dulce ni muy ácida, agradable y fresca y para cerrar un postre, una de las mejores combinaciones de sabor que he degustado, carpacho de piña y fresas con centro de crema catalana, lo máximo!!. Créanme que como dice la canción, comer aquí fué casi "una experiencia religiosa".
No les di las 5 estrellas en ambiente, por la falta de música, explicaron que había un evento privado y se oía en esa parte, un asunto que deben corregir y no se puede perdonar. La atención es esmerada pero no invasiva con la justa medida de l9s grandes restaurantes. Este lugar se coloca en mi Top5, sin duda regresaré.
Excelente cocina, buena presentación, muy buena atención, el ambiente es limpio, fresco y sencillo. Buena relación precio/platos. Anotado para regresar
Pedimos el plato de degustación, simplemente excelente, quedamos super satisfechos, muy buena cantidad de comida, deliciosa combinación de sabores y texturas. Con todas las medidas del Covid y una excelente atención en especial por Daniel. Recomendado 100%.
Agradable ambiente, alegre decoración, deliciosa comida, servicio rápido, atención excelente en especial por parte de Betania. No deje de probar el flan de la casa.
Excelente servicio, ambiente sobrio y la comida insuperable. Definitivamente mi nuevo preferido restaurante italiano. Sin duda repetiré mas de una vez.
Octo Smokehouse
Tuve la oportunidad de conocer este local en su etapa anterior, bajo otro nombre y dirección culinaria, y en aquel momento no logró consolidarse como una opción destacada. Afortunadamente, hoy vive una transformación notable al quedar en manos del Joseph Archbold, quien supo rescatarlo y devolverle vida con una propuesta clara, honesta y profundamente creativa. La cocina de Archbold puede parecer, a primera vista, sencilla e incluso irreverente, pero ahí radica precisamente su mérito: convertir ingredientes tradicionales como el ñame y el zapallo en auténticos protagonistas, elevados a una categoría que él mismo define como “caviar”. El uso de hierbas cultivadas en casa aporta aromas, texturas y sabores que se integran de forma armónica y sorprendente, creando experiencias gastronómicas poco comunes y memorables. La velada inició con los cócteles. El Tequila Sunrise resultó equilibrado y refrescante, pero el ron con piña ahumada merece una mención especial: una combinación magistral donde el ahumado, la fruta y el ron se funden de manera extraordinaria, posiblemente uno de los mejores tragos que he probado. Como entradas, el hummus de zapallo y el mero al grill acevichado destacaron por su equilibrio, complejidad de sabores y una presentación impecable. En los platos fuertes, el pulpo a la brasa sobre cama de ñame con salsa de la casa se posiciona, sin duda, como la carta insignia: sencillamente insuperable. El cierre fue a la altura de toda la experiencia. La piña ahumada sobre crema montada, delicada y nada empalagosa, logra un balance perfecto entre dulzura y frescura. El mousse de cacao, servido dentro del fruto y acompañado de galleta de concha de guineo, ofrece una auténtica explosión de sabores. A todo esto se suma un servicio atento y profesional, música agradable a un volumen adecuado y un acogedor ambiente de jardín que invita a quedarse. Por estas razones, no dudo en otorgarle una calificación de 100/100. Apoyemos iniciativas como esta: jóvenes que se atreven a innovar, a dignificar productos considerados “simples” y a demostrar que con vocación, creatividad y compromiso, todo es posible.
Pretelt Gourmet Meats (San Francisco)
Probamos el menú ejecutivo, muy completo, con la calidad que nos tiene acostumbrados el local, muy buena relación precio/cantidad/calidad y con excelente servicio
Mr. Pez
Llegamos a las 8:15, solo dos mesas ocupadas las cuales ya estaban servidas. Pedimos 2 platos de mariscos mixtos con papas fritas. Los platos llegaron a los 40 minutos de haber realizado el pedido, el acompañamiento llegó 15 minutos más tardes que los platos principales y nos sirvieron patacones con ensalada y no papas fritas como habíamos pedido, para finalizar, las bebidas llegaron 10 minutos más tarde que el acompañamiento. Aunque la sazón es buena, nuestros platos de marisco llevaron 2 (DOS) camarones cada uno. La relación precio/valor pésima!!! Eliminado de mi lista.
El Jardín de Gaudi
Tenía pendiente visitar este restaurante y créanme que valió la pena. Es un ambiente romántico y delicado, decoración sencilla pero de muy buen gusto y con un techo de vidrio que nos permitió disfrutar de la lluvia de una manera muy especial, tambien tiene una linda terraza. De entrada pedimos tortilla española deliciosa y con el centro húmedo (como deben ser las tortillas), al igual que las croquetas de pollo, delicadas y cremosas; como principal Paella de Mariscos, sin nada que objetar al plato, arroz en su punto, sazón espectacular y la cantidad precisa de mariscos. Para tomar, Sangría Blanca ni muy dulce ni muy ácida, agradable y fresca y para cerrar un postre, una de las mejores combinaciones de sabor que he degustado, carpacho de piña y fresas con centro de crema catalana, lo máximo!!. Créanme que como dice la canción, comer aquí fué casi "una experiencia religiosa". No les di las 5 estrellas en ambiente, por la falta de música, explicaron que había un evento privado y se oía en esa parte, un asunto que deben corregir y no se puede perdonar. La atención es esmerada pero no invasiva con la justa medida de l9s grandes restaurantes. Este lugar se coloca en mi Top5, sin duda regresaré.
La Strega Ristorante (Bella Vista)
Excelente atención, la comida con porciones generosas y de calidad, el sitio formal y agradable, n7ena musica en vivo, sin duda para repetir
La 10 Panamá (Costa del Este)
Excelente servicio, servicio rápido, buenos tragos, boquitas a precio más que justo, buen ambiente, definitivamente repito, ideal para ir en grupo
Laradrians Cocina
Excelente cocina, buena presentación, muy buena atención, el ambiente es limpio, fresco y sencillo. Buena relación precio/platos. Anotado para regresar
Wurst
Pedimos el plato de degustación, simplemente excelente, quedamos super satisfechos, muy buena cantidad de comida, deliciosa combinación de sabores y texturas. Con todas las medidas del Covid y una excelente atención en especial por Daniel. Recomendado 100%.
Frida Food & Lounge
Agradable ambiente, alegre decoración, deliciosa comida, servicio rápido, atención excelente en especial por parte de Betania. No deje de probar el flan de la casa.
Assisi
Excelente servicio, ambiente sobrio y la comida insuperable. Definitivamente mi nuevo preferido restaurante italiano. Sin duda repetiré mas de una vez.