Mala organización para el día de San Valentín. Hicimos una reservación 3 días antes para esta fecha y cuando llegamos al restaurante no había mesas reservadas, tuvimos que esperar 10 minutos mientras que preparaban la "mesa reservada" que fue una improvisada dentro de un cuarto con otras 3, super apiñadas (y sin el distanciamiento sanitario necesario). La comida llego exageradamente tarde, se entiende un poco el retraso por la alta demanda que tiene esta fecha pero 2 horas era demasiado. Las entradas llegaron rápido pero llegaron fríos (una orden de pan con ajo y una orden de arañitas). Las lasañas llegaron con el centro frio, y la sangría estaba aguada. Se atendieron y se les estregó la comida primero a personas que llegaron después de nosotros. Personalmente en esta ocasión no valieron la pena los 80 dólares que gastamos para dos personas ni por la comida ni por la atención.
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