Iniciando por la recepción de Michael, no puedo negar que estuvo pendiente cada minuto desde nuestra llegada, se aprendio los nombres de todos, nos llevo el mago a la mesa para mi hija, la música ambiente que tenian en el parque fue fabuloso, todos estabamos disfrutando mucho el momento y el lugar, hace calor pero vale la pena, de igual forma tienes opción de sentarte en el restaurante dentro pero pierdes la magia del parque y los espacios abiertos, la comida estuvo buena, pero la atención y el ambiente estuvieron mucho mejor, felicidades, la atención fue excelente, a nivel internacional.