La comida es buena, tienen un variado menú con un singular toque. La porción vs la calidad es muy equilibrado, y puedo decir que me sorprendió. Sinceramente el trato es malísimo (pero las personas son muy amables) ya que te sientan y te dejan esperando mínimo 45 min. Cuando pides la entrada y el Plato principal o el postre puedes quedarte esperando y sinceramente no están pendientes de ti. Yo por el servicio no volvería. Puedes pedir algo y a los 30 min vuelven y dicen ya se los traemos y así pueden estar toda la noche, sin que te traigan la orden. Uno desea disfrutar el almuerzo o cena, no estar buscando a la persona que lo atiende y rogando que le traigan la comida. La música estaba a todo volumen (si te sientan en la plaza, prepárate a gritar) y el valet parking 0 estrellas puedes esperar 20 min para que te estacionen el auto y otro 30 min para que lo traigan y no te lo entregan donde lo dejaste, tienes que caminar al otro lado de la plaza.. Espectativa muy altas, mala experiencia.