la primera vez que fui me enamoraron con ciertos platos que de veras estaban súper deliciosos.
ejemplo el ceviche frito y el tartar de atún.
esta vez fui nuevamente y la verdad es que me desilusione un poco porque el ceviche no lo sentí tan fresco y el topping de calamar estaba duro y frío tal cual un plástico.
el tartar de atún estaba fresco pero súper simple ya que sí acompañamiento también estaba frío.
pedí una picada porque me desanime a pedir otro plato así que decidimos compartir.
la carne y el pollo tenían un estilo asiático pero se sentía salado.
la sangria que tanto me gusta en verdad está un poco floja.
el ambiente es buenísimo, los meseros súper amables, la música en vivo me encanta y le da el toque y ambiente para pasar un rato ameno.
mejoren el tema de la comida, me daría mucho pesar no volver porque en realidad me gustaba pero en esta ocasión la relación costo vs la comida no me pareció buena.