Como nos quedamos mis amigas y yo los carnavales en la ciudad decidimos buscar un lugar diferente para almorzar y nos pareció que este lugar sería ideal porque podíamos pasear por el causeway y comer a la orilla del mar, pero todo fue un desastre.
Al llegar nos pareció muy cool el lugar porque tenía una vista a la marina y a la bahía de Panamá lo cual nos gustó mucho pero todo cambió cuando empezó el servicio.
Yo pedí un daiquiri de fresa que es el peor que me han servido en mi vida, lástima que no tome la foto porque era trasparente y cero frozen, y mi amiga pidió un margarota de mango y fue igual, transparente y cero sabor a mango. En conclusión es la peor coctelería de Panamá sin temor a equivocarme. Trataron de mejorarlo pero igual eran terribles.
Queríamos una entrada para compartir y la mesera nos dijo que las porciones eran muy pequeñas y que lo había nada para compartir así que nos arriesgáramos con unos chicharrones per estaban malísimos y traía 4 pedacitos de pork belly.
Pasamos a escoger los platos fuertes y nos fuimos por la pesca del día que no les puedo decir que estaba mala pero era regular y la porción súper poca. Para un plato que tiene un valor de casi $30.00 era prácticamente muy mal tanto la cantidad como la calidad.
No entiendo como un restaurante con tanto potencial turístico sea tannnn malo, y lo que más me molestó es que es un área 80% turística y es la impresión que le damos a las personas que nos visitan.
El servicio terrible, todo mal en conclusión