Segunda vez en este superlativo restaurante, que nuevamente no defraudó. Todo estuvo exquisito: pizza 4 quesos, pulpo alla Luciana, langostinos al grill, la polpetta differente, la entraña, el tiramisú y un dulce de chocolate relleno de crema. Hasta el espresso y los gin and tonics estuvieron estupendos. El servicio muy atento y bastante rápido, considerando que el restaurante estaba lleno. La acústica sigue siendo problemática, aunque en esta ocasión nos sentaron en la sección con el techo alto.
