Este restaurante lo recordaba mucho mejor antes y fui hace 2 días y no fue tan chevere como esperaba. Pedí una empanada que estaba gigante, más de lo que pensé. Estaba buena la verdad. También pedí una ensalada con fresas y pollo y vinagre balsamico. Mi novio pidió un sandwich con pulled pork y dijo que no estaba tan bueno. Mi papá pidió una ensalada con mariscos y venía con una sopa de quinoa que nos sorprendió y nos dieron a probar antes. Puntos por eso. Mi mamá pidió mini hamburguesas que estaban normal. Nada memorable. Volvería? No sé. Se ha vuelto bien regularson la verdad.
