No importa qué pidas, aquí todo es rico. No hay un plato que haya pedido que me haya decepcionado. Todos tienen excelente sabor, vienen en proporciones respetables y llegan a la mesa rápido y calientes con una presentación impecable e insuperable calidad. Las sopas y los breadsticks te enamoran desde el inicio. De los postres, ni hablar de lo bueno que están. La atención es muy buena, servicial y pendiente; hasta el gerente o encargado mete el hombro, llegando incluso a cargar las bandejas. 1000% recomendado.




