La decoración al estilo texano de los 90's es bien llamativo. Me gustó también la disposición del personal para atender y explicar cada plato que aparece en el menú. El BBQ texano en todo su esplendor, ni hablar de Brisket, el mejor que he probado en Panama. Me sorprendió tambien el tamaño de las costillas de cerdo! Gigantes!. No tengo quejas. 👏🏽👏🏽👏🏽👏🏽👏🏽

