Esta fue nuestra primera visita después de tener muchas ganas, y salimos contentos y satisfechos, volveremos. Compartimos las empanadas (“paty”) de chicharrón y queso americano, aunque el queso no se le notaba pero estaban buenísimas. Y las torrejitas de bacalao, en su punto perfecto, quedan buenisimas con la salsa de cilantro. De fuerte yo venía enfocado en el onepot y valió mucho la pena. Mis hijos pidieron el oxtail y el half jerk chicken con salsa bbq, los dos con porciones muy generosas. Y mi esposa el bowl vegano, con unas bolitas tipo falafel de lentejas muy sabrosas también. Hace calor, incluso en las mesas de adentro. Estacionamiento amplio al cruzar la calle. Vale mucho la pena ir.
