Este lugar ya lleva demasiado tiempo en Panamá como para que aún no estén estandarizados en sabores y texturas. Pedí un sencillo creppe a la bolognesa. La carne sin sabor y el creppe no existió, era una masa ahí que ni idea. Llegó primero que mi limonada que pedí sin azùcar, llego cuando estaba terminando el plato y como era de esperarse, llegó con azúcar. No quise nada más, obviamente me la cobraron y luego mil horas esperando a que rectificaran. Me parece EL COLMO que esta cadena acá en Panamá sea una verdadera vergüenza. La barra de ensaladas, FATAL. Ni hablar de lo dejado que estan los baños, ni siquiera son capaces de tener una basura que no esté dañada. Triste! Para no volver jamás.
