Llegamos al lugar y la atención fue inmediata. La reserva fue respetada y nos sentaron muy bien. Lo ùnico era el aire acondicionado, muy frio. Mi madre tiene 84 años y, aunque se ajustó, le pegaba directo. La comida TODA estuvo buenísima. Las entradas, la burrata y las bruscheta, muy buenas. La lasagna, muy sabrosa, al igual que las pastas. Lo ùnico, al aire estar muy frio, la pasta y su salsa se enfrioʻ muy ràpido.




