Primera vez que iba a este restaurante-lounge. Siempre había escuchado de él pero no se había dado la oportunidad. primero que todo, la vista en la terraza es espectacular hacia Calle 50 y con el edificio F&F (Tornillo) enfrente le da un toque especial. Fui en pareja en donde pedimos una entrada de ceviche y luego pasta y calzone. El calzone realmente es para dos personas. es recomendable para compartir. Había música en vivo y un ambiente agradable. Lo único malo es que el baño está en el segundo piso del mismo restaurante por lo que no toman en cuenta la accesibilidad de todas las personas (discapacidad). La verdad que regresaría. me encantó mucho. Gracias.


