Este restaurante es muy frecuentado por familias así que tienes que estar preparado para el llanto y bullicio de chicos. Los fines de semana esta siempre lleno, tienes que ir temprano y es un desafío encontrar uno de los pocos estacionamientos. No hay duda de que la pizza es muy buena y encuentro consistencia ya que he visitado en mas de una ocasión y la pizza es consistentemente preparada. La masa delgada es mi favorita y los ingredientes son frescos. La atención puede variar, pero he encontrado que atienden las mesas a pesar de que están llenos con regularidad. Esto es una señal de que la gente gusta de como preparan las pizzas y otros platos que no he probado pero tendré que hacer una visita para degustarlos. Los precios son accesibles, otra razón para su popularidad. El ambiente del local es lo que puedes esperar de una pizzeria, es bullicioso y de mucho movimiento. Si buscas un lugar tranquilo y romántico, hay otras opciones.
