El lugar me sorprendió. Tiene dos ambientes uno interior y otro exterior. El interior está bien arreglado y se presenta cálido aunque un poco oscuro. El exterior, es una terraza con una toda retráctil, que es fresco con la toda abierta, si corre brisa y que te protege de la lluvia con la toda cerrada. Es sencilla pero cumple su cometido. No tiene mucho estacionamiento, pero tienen valet parking que lleva el auto a un estacionamiento cercano. La comida me pareció buena. Solo pedo algo para picar. Un carpaccio de Res, que estaba bueno. Le agregue un toque con aceite de oliva, balsámico, sal y pimienta. Y un tartar de atún, que estaba aceptable. Le falto un poco de personalidad. La atención fue excelente. Regresaría al lugar para probar otras cosas.
